Carlos kozel
NARANJAS (Citrus aurantaum)
En tanto que el limón es una fruta que, excepcionalmente, puede
ser tomada junto con cualquier otro alimento (incluso con verduras), con
las naranjas ocurre precisamente lo contrario.
Téngase siempre presente esta indicación nuestra: "frutas y verduras
jamás deben ser comidas juntas."
Este principio se aplica también, desde luego, a las naranjas, con
excepción de las naranjas silvestre que es agria como el limón.
Digamos enseguida que las naranjas son las hermanas de los limones. Queremos
significar con esto que la naranja es casi igual al limón, aun cuando
no posee exactamente las mismas propiedades que él, teniendo algunas
que no se encuentran en el limón. No es por casualidad que se la
recomiende por todas partes. Lo cierto es que las naranjas tienen muy
buena prensa y goza de
justa fama en todos los
ambientes, siendo
recomendada incluso por
los médicos alópatas.
Esto es sumamente
satisfactorio para
nosotros los naturitas y
nos permite comprobar
que por esta vez al
menos se nos hace
justicia. Todo el mundo,
sin excepción,
reconoce hoy en día que las naranjas son, después del limón, la fruta de
mayor contenido
vitamínico y el poder curativo para determinada
enfermedad o para varias enfermedades, que es lo que más corrientemente
suele ocurrir. En futuras investigaciones, tal vez se descubran
más vitaminas nuevas en las naranjas.
Como las naranjas son más agradable de tomar que el limón, aconsejamos a los lectores tenerla siempre presente en la confección de sus
minutas. Lo mejor es tomarla en la época del año en que abunda más
esta fruta, es decir, cuando procede directamente fresca del árbol; esto
vale para todas las frutas, sobre todo para las que se utilizan para curas.
Esto reúne dos ventajas: primera, porque en la temporada en que abunda
la fruta fresca, esta ostenta todo su valor curativo y nutritivo; segunda,
porque al poder adquirirlas en mayores cantidades, su precio
resulta más ajustado. Desde luego, en España, con la introducci6n de
nuevas variedades en el cultivo de la naranja, se dispone de naranjas
frescas prácticamente a lo largo de todo el año, de manera que aquí
tenemos siempre a nuestra disposición este tesoro, verdadera bendición
de Dios.
Nada se hace de nada. Esto ocurre también con la naranja, la cual,
si influye tan favorablemente sobre Ios nervios y sobre el cerebro, es
porque contiene muchas sustancias que la capacitan para ello. Y esto es
así porque la naranja, además de ser riquísima en vitaminas, contiene en
abundancia y diversas clases de sales minerales, tales como: sales de calcio,
de potasio, de magnesio; y otros elementos minerales como hierro,
fósforo, azufre, yodo, así como oligoelementos, tales como flúor, cinc y
cobalto.
Todos estos elementos constitutivos hacen de las naranjas un medio
curativo universal, parecido al limón. Por lo tanto, la naranja puede ser
empleada sin ningún reparo en casi todas las enfermedades.
¿Cuántas naranjas pueden emplearse
para una cura?
Para conseguir rápidos resultados, la naranja debe ser utilizada en
grandes cantidades. Por tratarse de una fruta sumamente agradable, no
hay ninguna dificultad para tomarla en notables cantidades, sobre todo
teniendo en cuenta que se trata principalmente de tomarla en forma
de zumo.
Naranjas. - De propiedades parecidas al limón, las naranjas, debido a su agradable
sabor, es idónea para ser utilizada constantemente entera o en forma de zumo. Por
sus factores curativos es eficaz en enfermedades de los riñones, cálculos biliares,
malas digestiones, dolor de cabeza, enfermedades de la tráquea, envenenamiento del
metabolismo y escasez de calcio.
Tales factores coadyuvantes pueden ser: baños de vapor, baños prolongados
a la temperatura del cuerpo (37" C.), baños de asiento calientes,
etc., tos cuales prestarán en este caso grandes servicios.
Como ya hemos dicho en ocasiones anteriores, el régimen de vida
que ha de llevarse durante la cura de naranjas ha de ser natural en todo.
Si el paciente sigue comiendo carne y otros alimentos perjudiciales, o
bebiendo bebidas alcoholicas o excitantes como el té o el café, es imposible,
a pesar de la cura que se está realizando, obtener una perfecta
limpieza del cuerpo a través de los organos depuradores y eliminadores,
ya que éstos se ven recargados continuamente de sustancias tóxicas.
El que practica una cura de limones o de naranjas en el ayuno
completo o en el ayuno parcial, no necesita tomar grandes cantidades.
En este caso, con menos cantidad de fruta, tiene bastante para que los
Órganos eliminadores realicen su función depuradora y de expulsión de
las toxinas, y esto resulta aún más acusado cuando se practica el ayuno
completo. Es decir, que en el caso de simultanear el ayuno con la cura
de naranjas, menos volumen ingerido produce mayor efecto.
Las naranjas con frecuencia, hay enfermedades contra las cuales no se puede
luchar eficazmente si no se practica la cura de ayuno completo. A veces,
el estómago del paciente está tan enfermo y débil que no tolera ni
siquiera el excelente y delicioso zumo de naranja. En este caso, el ayuno
completo es el último recurso. En casos así, se rompe el ayuno solo con
pequeños sorbos de zumo de naranjas, primero bastante espaciados, después
más frecuentes, para que el estómago del paciente se vaya acostumbrando
poco a poco a digerir el zumo de naranjas. Naturalmente,
deben tomarse también en consideración los demás zumos, pues son
precisamente los zumos de plantas silvestres, de verduras, de raíces y de
tubérculos los que ayudarán a digerir luego el zumo de naranja.
Cuando la enfermedad es tan grave que el estómago del paciente
no soporta ni siquiera el zumo de frutas, se suspenden por algún tiempo
todos los zumos de frutas y se administran solamente zumos de naranjas. De propiedades parecidas al limón, la naranja, debido a su agradable
sabor, es idónea para ser utilizada constantemente entera o en forma de zumo. Por
sus factores curativos es eficaz en enfermedades de los riñones, cálculos biliares,
malas digestiones, dolor de cabeza, enfermedades de la tráquea, envenenamiento del
metabolismo y escasez de calcio.
LA COMPOSICIÓN aproximada de la pulpa de las naranjas es:
Agua . . . . . . . . . . . . . . . . . 90,OO
Glucosa . . . . . . . . . . . . . . . 4,oo
Dextrosa y celulosa . . . . . . . . . 4,60
Ácidos orgánicos . . . . . . . . . . 2,50
Prote ínas . . . . . . . . . . . . . . 1 ,O0
Minerales (sales) . . . . . . . . . . . 0,50
Celulosa . . . . . . . . . . . . . . . 1 ,O0
Composición aproximada en vitaminas de la pulpa y zumo de la
naranja por cada 100 gramos:
Pulpa de Zumo de
las naranjas
Elementos miligramos
Vitamina A . . . . . . . . . . . 1 0,16
Vitaminas del complejo B . . . . 0,9 0,150
Vitamina C, o ácido ascórbico . . 60 57
Vit am ina P . . . . . . . . . . . 1 011
Valor energético: Un kilogramo de naranja, sin corteza, equivale a
460 calorías
Necesidades mínimas aproximadas del consumo de la vitamina C:
Niños:
Hasta los 3 años . . . . . . . . . . .40
De los 4 a Ios 9 años . . . . . . . . .63
Delos9a los 12años . . . . . . . . .80
Adolescentes:
De los 13a los 15 años . . . . . . .95
De los 15 a los 20 años . . . . . . .110
Adultos . . . . . . . . . . . . . . .80
Mujeres embarazadas . . . . . . . .115
Madres lactantes . . . . . . . . . . .175
rng al día
Los que realizan un ejercicio físico intenso necesitan ingerir una
mayor cantidad de vitaminas que las indicadas en la tabla.
La reserva principal de vitamina C en el organismo la tenemos en
las cápsulas suprarrenales (órganos situados encima de los riñones y en
contacto con ellos), y después, en el hígado integran la naranja en proporción altamente estimable la vitamina
C (antiescorbútica) y también la B. Bastaría esto
solamente para que las naranjas no faltara en el régimen del individuo. Es
un alimento necesario que contribuye eficientemente a mantener en
auge el tono vital y la capacidad defensiva del organismo. Todos necesitamos
hacer un gran acopio de vitaminas, pero, sobre todo, como se
desprende del .ultimo esquema, las mujeres embarazadas y las madres
lactantes. La salud de su hijo presente o futuro, dependen en gran parte
de ello.
No queremos silenciar el reproche que se ha hecho a la naranja (ya
periclitado) creyendo que por su pobreza en calorías (460 calorías por
kilogramo de pulpa) era de escaso valor alimenticio. Esto nos llevaría a
aceptar que el alimento es tanto mejor cuanto mayor sea el porcentaje
de calorías que sea capaz de producir. Errónea deducción que indujo a
admitir a las bebidas alcohólicas como alimento, por el hecho de que la
metabolización de un gramo de alcohol produce siete calorías, sin reparar
en los inconvenientes que su toxicidad pueda reportar.
La naranja se debe tomar cuando está madura. Durante su proceso
de maduración, a la vez que disminuye la acidez, se eleva su riqueza en
azúcar. Si se come estando verde es de gusto desagradable, aproximándose
sus cualidades a las del limón. Se considera la naranja madura
cuando su corteza no presenta ningún color verde y la acidez de su jugo
no es excesiva.
Muchos tratadistas clínicos tratan de revalorizar las vitaminas farmacológicas.
Se podrían hacer algunas observaciones al respecto. En
primer lugar no están todas las vitaminas artificiales exentas de toxicidad.
No escasean los accidentes tóxicos (hay muchos casos registrados en
la literatura médica) producidos por híper dosificación de la vitamina D.
No se puede afirmar que la vitamina C, "pura", artificial, obtenida
sintéticamente, en forma de tabletas o inyecciones, sea mejor que la
contenida en las naranjas o en el lim6n. El profesor alemán Stepp, mun-
dialmente conocido por sus estudios sobre la aplicación de las vitaminas
en Medicina, afirma que es completamente absurdo que, donde hay
naranjas en abundancia se receten inyecciones de vitamina C; la vitamina
contenida en la naranja es muy estable (gracias a la acción de su
jugo) y se absorbe perfectamente en el intestino; en cambio la "pura",
la artificial, se destruye con gran facilidad y nunca podemos tener seguridad
sobre lo que queda en las ampollas desde que salieron de la fábrica
hasta que se inyectaron.
La eficacia de la vitamina C natural, comparada con la obtenida
sintéticamente, se deduce del siguiente hecho: 1 00 miligramos de vitamina
C, en forma de zumo de frutas tienen un poder antiescorbútico
superior a 100 miligramos de ácido ascórbico sintético. Ello se debe a
que la vitamina C natural va acompañada de ácidos y sustancias que la
protegen contra la oxidación y que a la vez actúan como activadores de
su función. Para mayor abundamiento en favor de la primacía de las
vitaminas naturales, mencionaremos que Stutz y Weispfennig estudiaron
este problema (de la mayor utilidad de la vitamina C sintética o de la
natural) en lo que se refiere a la marina de guerra alemana. Ambos
autores llegaron a la conclusión de que, aun cuando presente grandes
inconvenientes de transporte, conservación y precio, la vitamina C del
limón es siempre de efectos más rápidos, seguros y constantes que la
que integra los distintos productos comerciales.
Queremos poner de relieve el gran papel que desempeña la naranja
para combatir la gripe.
La gripe es una enfermedad muy conocida en nuestras latitudes.
Estamos familiarizados con ella. Su irradiación es extraordinaria. Se
i presenta en forma de oleadas. Hace su aparición en la época del cambio
! de estaciones, sobre la base de un terreno propicio, la causa de ella se
atribuye a un virus filtrante. Los antibióticos son ineficaces.
La moda, que también priva en Medicina, ha dejado su toque de
veleidad en el tratamiento de esta enfermedad. Si se repasa la medicina
empleada para tratar esta dolencia, en el curso de los últimos cincuenta
años y el origen que lo motivó, se apreciará ,la realidad de nuestra
inculpación.
Está muy arraigada en el criterio de mucha gente (culta e inculta)
la idea de que el consumo de bebidas alcohólicas de alta graduación es
SALUD Y CURACIÓN - Una cura anual: medio preventivo 105
eficaz para evitar el padecimiento de la gripe. Craso error: la ingestión
de bebidas alcohólicas disminuye las defensas orgánica, haciendo, por
tanto, más vulnerable al sujeto a la enfermedad. Y si enferma, se curará
con más dificultad por la debilitación de sus defensas. Por otra parte, se
sabe que el 10 % de alcohol ingerido se elimina inmodificado por la piel,
el riñón y el aparato respiratorio. La eliminación por esta última vía
congestiona su mucosa, facilitando la aparición del proceso gripal en su
forma respiratoria.
El daño que este desdichado proceder origina es cuantioso, sobre
todos en los niños, mujeres y ancianos, por su mayor sensibilidad al
tóxico. Obvio es subrayar el perjuicio que se depara a los sujetos afectados
de alteraciones renales, hepáticas, nerviosas. Pagan un numerosísimo
tributo de vidas.
Nada mejor para evitar la gripe que tener una sangre pura y las
defensa orgánicas vigorizadas. Pocos productos contribuyen tanto a
ello como la naranja consumida abundantemente.
Tiene propiedades laxantes, diuréticas ... Por su enorme riqueza en
vitamina C incrementa el poder defensivo del organismo.
Es bien conocido el importante papel que desempeña esta vitamina,
que tan pródigamente canaliza la naranja, en la producción de
anticuerpos y neutralización de toxinas. De ahí su valor, no solo como
elemento preventivo, sino también curativo. El proceso gripal discurre
con más benignidad, se hacen más improbables las complicaciones, y
suben en alto grado las posibilidades de curación si el enfermo es tratado
con abundantes tomas de zumo de naranja.
Se comprende, por lo que llevamos dicho, que quien consume de
modo regular notables cantidades de naranja no sólo hace una buena
profilaxis de la gripe, sino también de los procesos infecciosos.
Marahón afirmaba que, comiendo seis naranjas diarias practicamos
la profilaxis más eficaz contra la gripe. Muy útil es poner en práctica el
saludable consejo del eminente doctor.
Es frecuente que al llegar la primavera muchas personas se hallen
invadidas por un estado de fatiga, de indolencia que les inclina, con
avivado deseo, al reposo físico y mental. No tienen ganas de hacer nada;
el paseo y el estudio les molestan. Hay una depresión f (sitica y psíquica
manifiesta.
Esta fatiga fisico-somitica obedece a una falta de vitamina C en el organismo.
Es oportuno recordar que
las cápsulas
suprarrenales están
situadas
encima y en contacto con cada riñón. Son dichas cápsulas (las glándulas
del tono vital) las que infunden dinamismo al organismo. Pero para la
elaboración de sus productos, que arrancan esa nota vibrante al cuerpo,
necesitan vitamina C (6cido ascórbico), que en tan acusada proporción
se encuentra en la naranja. Sin la presencia de una cierta cantidad de
vitamina C no se pueden formar las córtico-esteronas (productos incretores
de las cápsulas suprarrenales). Tan estrechas son las conexiones
funcionales entre la vitamina C y la córtico-suprarrenal.
Se ha podido comprobar que la resistencia a la fatiga disminuye
proporcionalmente al grado de carencia en vitamina C. En una misma
persona se puede lograr una fácil fatiga cuando la reacción diaria en acido ascórbico (vitamina C) no rebasa la cifra de 13 miligramos de éste,
manteniéndose en estado normal para el trabajo y esfuerzo físico si la
cantidad administrada llega de los 30 a los 50 miligramos en las
24 horas.
Esto nos explica, por otra parte, que los enfermos con insuficiencia
suprarrenal mejoren, administrándoles en cantidad suficiente zumo
de naranjas, por su reconocida riqueza en vitamina C, ya que este elemento
es imprescindible para reparar su insuficiencia.
En invierno se toman menos alimentos ricos en vitamina C que en
verano. Las frutas y ensaladas son ricas en ella. Esto hace que al llegar la
primavera estén las existencias orgánicas de vitamina C agotadas, dando
lugar a este cuadro clínico de tipo depresivo. 1.La deducción práctica que se desprende de estas observaciones,
desde el punto de vista que nos ocupa, es que los sujetos asténicos
necesitan, para incrementar su actividad, mucho zumo de naranja.
Hoy es admitido por todos que la acción tonificante, dinamógena
de la vitamina C tiene lugar a través de un aumento de la función de las
glándulas suprarrenales.
En resumen:
2. La vida dinámica actual exige (si se quiere evitar un colapso de
las suprarrenales, que es tanto como decir un derrumbamiento
de las energías) el tomar mucha vitamina C.a un derroche de la vitalidad,
causas psicógenas, se puede evitar mediante el crin rumo
exuberante durante el invierno de la mencionada vitamina.
4. La mejor manera de asimilar dicha vitamina es tornarla en la
forma que la Naturaleza nos la ofrece. 5. La naranja es la fuente ideal de provisión de la
misma por las
razones que hemos dejado formuladas.
Podría escribirse un libro examinando con detenimiento todas las
propiedades e indicaciones de las naranjas.
Para terminar, atendiendo limitaciones de espacio, diremos que el
dorado fruto, bien tomado en zumo o comida su carnosidad, es indispensable,
por su riqueza en vitamina C, en el crecimiento y en el escorbuto.
Posee amplia indicación en el estreñimiento, perturbaciones stinales, alteraciones hepáticas; en el artritismo, así como en los
estados febriles, nefritis y arteriosclerosis.
Las naranjas, pues, por sus excelentes cualidades, debe ocupar un
puesto privilegiado en la alimentación racional y en la dietetoterapia.
1. Mantener una buena tonificación orgánica demanda amplios
ingresos de vitamina C.
2. La vida dinámica actual exige (si se quiere evitar un colapso de
las suprarrenales, que es tanto como decir un derrumbamiento
de las energías) el tomar mucha vitamina C.
3. La fatiga primaveral, que no obedece a un derroche de la vitalidad,
causas psicógenas, se puede evitar mediante el crinrumo
exuberante durante el invierno de la mencionada vitamina.
4. La mejor manera de asimilar dicha vitamina es tornarla en la
forma que la Naturaleza nos la ofrece.
5. La naranja es la fuente ideal de provisión de la
misma por las
razones que hemos dejado formuladas.
Podría escribirse un libro examinando con detenimiento todas las
propiedades e indicaciones de la naranja.
Para terminar, atendiendo limitaciones de espacio, diremos que el
dorado fruto, bien tomado en zumo o comida su carnosidad, es indispensable,
por su riqueza en vitamina C, en el crecimiento y en el escorbuto.
Posee amplia indicación en el estreñimiento, perturbaciones gastro-
intestinales, alteraciones hepáticas; en el artritismo, así como en los
estados febriles, nefritis y arteriosclerosis.
La naranja, pues, por sus excelentes cualidades, debe ocupar un
puesto privilegiado en la alimentación racional y en la dietetoterapia.
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